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miércoles, 14 de enero de 2015

La obsesión por la perspectiva, Paolo Uccello

Esta obra, realizada por Paolo Uccello (1397- 1475) y que a día de hoy se encuentra en la Galería Uffizi de Florencia,  formaba parte del tríptico de la “Batalla de San Romano”,  el cual fue encargado por Cosme el Viejo en 1456 para el palacio Medici-Riccardi. Su función era rememorar la batalla que se produjo en 1432 entre las tropas florentinas, lideradas por Niccolò da Tolentino, y los ejércitos de Milán y Siena. En esta tabla en cuestión se representa el momento en el que el condottiero Niccolò desmonta a Bernardino della Ciarda en la ya citada batalla.

La obra, realizada al temple sobre tabla (182x323 cm), tiene una compleja composición, las lanzas quebradas en el suelo ayudan a crear perspectiva, al igual que lo hacen los escorzos violentos en las figuras de los caballos.

En toda la composición se puede observar un estudio minucioso de las posturas y los movimientos, algo que junto a la perspectiva se convirtió en una obsesión para el artista. Sobre esto último, Vasari deja constancia en sus “Vidas”, que dijo de Uccello: “No tenía otro deleite que resolver problemas de perspectiva difíciles e imposibles”.

Por último, destacar que la obra tiene ciertos ecos medievalistas, ya que el artista utiliza colores brillantes y muy poco naturales que provienen de la tradición gótica. Al igual que la luz representada no es naturalista, dándole a la obra una sensación teatral. En conclusión, las luces y los colores utilizados en la tabla crea una atmósfera completamente irreal.



Batalla de San Romano (1456)

lunes, 10 de noviembre de 2014

Masaccio, pionero en la perspectiva científica

Capilla Brancacci
Siguiendo con el Quattrocento italiano, le llega el turno a Masaccio, iniciador de la perspectiva matemática,  y su trabajo en la Capilla Brancacci.

Esta capilla está ubicada en la iglesia de Santa María del Carmine, en Florencia y sus frescos fueron encargados por el comerciante de tejidos Felipe Brancacci. Este encargo recayó en las manos de Masolino en 1424, y que dejo inacabado por un viaje a Hungría.

La expulsión del Paraíso
(Capilla Brancacci)
Fue entonces cuando Masaccio continúo en solitario, en 1425, el trabajo en la capilla, ya que había estado ayudando a Masolino hasta entonces.

Es considerada la obra más importante del artista por ser decisiva en la historia del arte, ya que fue el primero en aplicar la perspectiva científica de Brunelleschi, creando una representación tridimensional del espacio, acuerdo con los principios geométricos de la perspectiva del arquitecto.

El objetivo principal de Masaccio era mostrar las situaciones y los sentimientos, como se puede ver en el realismo y los gestos de desesperación del fresco de La expulsión del Paraíso.

El tributo al César (Capilla Brancacci)

Sus figuras son monumentales y naturalistas, representando amplios mantos, grandes pliegues y sin rigidez, como si fueran togas romanas. Algo también relevante es que  abrió el camino como pionero en el tratamiento de la luz con sus claroscuros.


Los frescos fueron concluidos por Filippo Lippi en la década de 1480, ya que Masaccio falleció en Roma en 1428.