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viernes, 13 de marzo de 2015

La heroína de Donatello

Narra el Libro de Judith, texto Apócrifo del Antiguo testamento, la historia de cómo la heroína hebrea salvó a la ciudad de Betulia del Asedio del ejército asirio mediante la decapitación de su general, Holofernes, en su propio campamento, después de ser seducido y embriagado.

Es precisamente este momento de la decapitación el que representa Donatello,  cuando está a punto de asestarle el segundo golpe con la espada, ya que, como se puede apreciar en la obra, la figura de Holofernes tiene una herida en el cuello.

Judith y Holofernes (1455)
La obra, en bronce con una altura de 236 cm aproximadamente,  fue llevada a cabo en 1455 y estaba destinada a adornar la fuente del patio interior del Palacio de los Medici, aunque en 1495 se trasladó a la plaza de la Signoria en Florencia. A día de hoy la escultura se encuentra en la sala de los Gigli en el Palazzo Vecchio.

Esta pieza monumental de Donatello, realizada en bulto redondo para poder ser vista desde diferentes puntos y con una estructura piramidal, encarna la virtud cristiana sobre la soberbia.

En cuanto a la ejecución de la obra, hay un gran contraste entre las delicadas facciones de Judith, con un rostro liso que muestra su juventud, frente al rostro áspero que muestra la crudeza del tirano Holofernes. Donatello realiza un minucioso trabajo en los pliegues y la decoración llevada a cabo en el  vestido de la heroína hebrea. La base de la escultura es en forma de cojín, que a su vez se apoya sobre un basamento con bajorrelieves clásicos.
Detalle del rostro de Holofernes
Detalle del rostro de Judith
La escultura fue realizada en la última etapa de Donatello, siendo ya uno de los mejores artistas de su época.

domingo, 16 de noviembre de 2014

La tribuna de los cantores, Luca della Robbia

Cantoría, Luca della Robbia
Actualmente en el Museo de la Opera del Duomo, Florencia, la Cantoría de Luca della Robbia, realizada en mármol, fue mandada construir para la catedral de esta misma ciudad en 1431. Fue concluida en 1438 y  debía formar pareja con la de Donatello, llevada a cabo en las mismas fechas aproximadamente.
Detalle lateral

La pieza está compuesta por diez relieves, ocho en el frente y dos en los laterales, y están encuadradas en un marco arquitectónico, separando cada relieve por pares de columnas.

Las escenas aluden al Salmo 150, la música como forma de glorificación del señor. El artista esculpe cada uno de los instrumentos nombrados en el texto bíblico. Y representa fielmente a los cantores, tanto es así que se podría decir hasta las notas entonadas por cada uno de ellos.

Detalle frontal

Della Robbia utiliza diferentes técnicas escultóricas, desde el alto relieve hasta el schiacciato (el relieve aplanado), para darle así profundidad a la representación. Los pliegues de los ropajes y los instrumentos también ayudan a crear dinamismo y efecto de movimiento.


La obra se desmontó en 1688 con motivo de la boda de Fernando de Medici con Violante de Baviera y no se volvió a reconstruir hasta el año 1895.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

"Cúpula capaz de cubrir con su sombra a todos los pueblos toscanos" (Leon Battista Alberti)

Santa María del Fiore
La catedral de Santa María del Fiore, en Florencia, se comenzó en 1296, siendo su primer arquitecto el también escultor Arnolfo di Cambio, el cual proyectó un edificio de estilo gótico toscano con tres naves.

En 1368 se fijó el tamaño y la forma que debía tener la cúpula que cerrara la catedral, pero surgieron numerosos problemas técnicos por sus enormes dimensiones, 45 metros de diámetro en la base y casi 100 metros de altura, por lo que dichos problemas quedaron sin resolver durante décadas.
Máquina de Brunelleschi recogida
 por Leonardo en su Códice Atlántico
En 1418 se decidió convocar un concurso, por parte de los miembros de la cofradía del “Arte de la Lana”, destinado a encontrar una solución viable para el problema de la gran cúpula, y en el cual participaron, entre otros, Donatello, Ghiberti y Brunelleschi, saliendo este ultimo como elegido.

Brunelleschi comenzó a construirla en el año 20 de ese mismo siglo, proyectando una cúpula  como remate del crucero, de perfil apuntado sobre un tambor octogonal, dejándola completamente en el aire. Con una elevación de más de 100 metros tuvo que servirse de una gran variedad de recursos arquitectónicos, e inclusive diseñó grúas y herramientas desconocidas en aquel tiempo.

Los materiales utilizados para la construcción, y elegidos personalmente por el arquitecto, fueron la piedra, para el asentamiento de la cúpula, ya que es un material resistente; el ladrillo para la mayor parte de la obra, por ser un material ligero, con una disposición  en  “Espina Pesce” (espina de pez), típica de la arquitectura romana; y por último el mármol, utilizado en los nervios y el revestimiento del tambor. Para
este último se utilizaron mármoles de color verde, blanco y rojo.

El arquitecto realizó dos cúpulas aprovechando el ancho del tambor de 4 metros, una sobre el borde interno y otra sobre el borde externo, creando en el interior un hueco por donde se pudiera transitar. Con esta solución también se reducía el peso de la construcción ya que no tenia cimbra.
Los planos que llevo a cabo Brunelleschi mostraban una galería con arcos al pie de la cúpula, que solo llegó a hacerse en uno de los lados en 1508. Esta galería fue definida por Miguel Ángel como una “Jaula de grillos”

No existe ningún ejemplo cercano en el tiempo en el que Brunelleschi pudiera inspirarse, algunos historiadores del arte creen que pudo tomar como modelo la cúpula del Panteón de Roma. Solo fue superada 150 años después por la cúpula de la basílica de San Pedro, obra de Miguel Ángel.

El 25 de Marzo de 1436 se consagra la cúpula, que causó gran admiración y que el propio Brunelleschi no pudo verla terminada, siendo la obra a la que consagró su vida. La linterna que remata la obra se llevo a cabo años mas tarde, en 1446, dándole una altura de 106 metros.

Es indudable que es la obra maestra de la arquitectura  del renacimiento temprano, uno de los emblemas de la ciudad de Florencia, cuna del propio Renacimiento.